Saltar al contenido
Coro

El Cantante

Héctor Lavoe · 1978 · escrita por Rubén Blades, del álbum Comedia

La estrella de la fiesta le dice al público lo que nunca le preguntan: detrás de las canciones y los aplausos, el cantante sufre.

La historia

  1. 1.Aquí estoy

    El cantante se acerca y se presenta: es el cantante que el público vino a oír esta noche, y les promete lo mejor que tiene.

    Está escrita en primera persona, así que cuando Lavoe la canta, suena como si cantara sobre sí mismo. No es casualidad.

  2. 2.El trato con el público

    Sabe por qué están aquí. Pagaron en la puerta para pasarla bien, y no quieren tristeza: quieren que empiece el show. Así que les dice que olviden sus problemas por un rato. Ese es su trabajo.

  3. 3.Todos lo conocen

    En la calle, todos lo reconocen. Se imaginan la vida de una estrella: fama, aplausos, mujeres, una fiesta tras otra.

  4. 4.El giro

    Y entonces la línea en la que se apoya toda la canción: nadie pregunta si sufre, si llora, si carga un dolor que corta hondo. El público ve la sonrisa, nunca al hombre detrás de ella.

  5. 5.El show sigue

    El coro vuelve a quién es: el cantante, porque cantar es lo que hace. Dedica sus mejores líneas a su público y sigue adelante. La tristeza no detiene el show; él canta a pesar de ella.

Frases clave

  • “yo soy el cantante”No un cantante: el cantante, el del cartel. Así abre la canción, como un showman que se acerca al micrófono.
  • “lo mío es cantar”Lo mío, literalmente “lo que es mío”, es español cotidiano para lo tuyo, tu vocación. Suena orgulloso y un poco resignado a la vez: esto es lo que hace, pase lo que pase.
  • “pagaron en la puerta”La entrada del club. El cantante conoce el trato: el público es el cliente, y el cliente vino a divertirse, no a oír sobre sus problemas.
  • “nadie pregunta si sufro”El corazón de la canción, y la línea que la hizo de Lavoe.
  • “mis mejores pregones”Un pregón fue primero la canción de un vendedor ambulante, que vendía fruta o maní por las calles de La Habana o San Juan. En la salsa es una línea que el cantante principal improvisa entre las respuestas del coro, y Lavoe era famoso por los suyos.

Contexto

Héctor Lavoe creció en Ponce, Puerto Rico, y se mudó a Nueva York a los 16 años. Fue el cantante de Willie Colón desde 1967 (su “Ché Ché Colé” suena en la lección de Instrumentos), y luego siguió solo en los años 70, con Colón todavía produciendo sus discos para Fania.

Rubén Blades escribió El Cantante y se la dio a Lavoe, y salió en el álbum de Lavoe Comedia en 1978. Todavía lo recuerdan como “el cantante de los cantantes”, y la canción le queda como un apodo.

También le quedaba a su vida. En el escenario Lavoe era divertido, ágil y adorado; fuera de él luchaba con la adicción y la depresión, y murió en 1993. El Cantante se convirtió en su canción insignia, dio título a la película de 2006 sobre su vida y en 2024 se incluyó en el National Recording Registry de EE. UU.

En la pista de baile

Un groove constante hecho para el baile social, pero largo: la versión del álbum dura más de diez minutos, así que dosifica tu energía.

La primera parte es la historia, cantada de corrido. Mantén todo suave y escucha: aquí lo importante son las palabras.

Luego llega el montuno: el coro vuelve una y otra vez con “mis mejores pregones”, y Lavoe responde cada vez con una línea improvisada nueva. La energía sube ronda tras ronda, así que guarda para él tus patrones más grandes.

En esta grabación no oirás los palitos de la clave, y eso es normal: el piano, el bajo y la percusión siguen todos la clave, así que está presente en cómo encajan entre sí.

Esta es nuestra propia narración de la canción, no su letra ni una traducción de ella: las pocas frases cortas citadas están ahí para explicar lo que significan. La canción pertenece a su autor, Rubén Blades.

¿Te fue útil esta página?