Oh, ¿Qué Será?
Willie Colón · 1981 · escrita por Chico Buarque, del álbum Fantasmas
No es una historia sino un misterio: algo de lo que se suspira en alcobas y poemas y que nadie puede nombrar ni detener. La versión en salsa de Willie Colón de un clásico brasileño.
La historia
1.Un comienzo hablado
Antes de la música, una voz habla sobre creer: al final, la única opción es creer o no creer, a veces incluso llorando. Prepara una canción sobre algo que no puedes probar.
2.La pregunta
Luego el coro empieza a preguntar qué puede ser: esto de lo que la gente suspira en sus alcobas, susurra en los versos de las canciones y sigue haciendo preguntas locas.
3.En todas partes
Aparece en los pensamientos y las palabras de los amantes, de los poetas delirantes y los profetas borrachos, en los ensueños de la gente infeliz y entre los que la sociedad deja fuera.
4.Sin nombre
No tiene definición y nunca la tendrá, y ninguna advertencia podría detenerlo. La canción nunca dice qué es: amor, deseo, libertad o algo que nadie se atreve a nombrar. Ese es el punto.
5.Fantasmas
Termina en su parte embrujada: alguien golpea la puerta tres veces, y no hay nadie. Son fantasmas, dice el cantante, y nosotros también.
Frases clave
- “Oh, qué será, qué será”La pregunta que hace toda la canción y nunca responde. El título en portugués de Buarque pregunta lo mismo.
- “anda suspirando por las alcobas”Alcoba es una palabra anticuada y algo literaria para dormitorio. Desde las primeras líneas, el misterio huele a deseo.
- “No tiene concepto y nunca tendrá”Concepto es una idea, una definición: sea lo que sea esto, no se puede precisar.
- “Siento la puerta tocar tres veces”Sentir también es español cotidiano para percibir un sonido. Tres golpes, y nadie a la vista.
- “Son fantasmas, somos fantasmas”La línea que le dio nombre al álbum, Fantasmas.
Contexto
Chico Buarque escribió “O Que Será” en 1976 para la película brasileña Dona Flor y sus dos maridos, basada en la novela de Jorge Amado, y la grabó con Milton Nascimento. Salió bajo la dictadura militar de Brasil, y su letra, llena de deseo y de cosas que no se pueden decir en voz alta, se oyó como algo más que una canción de amor.
Willie Colón, el trombonista y director detrás de “Pedro Navaja” y “Juanito Alimaña”, hizo su propia versión en español en vez de una traducción palabra por palabra. La cantó él mismo y la puso primera en Fantasmas (Fania, 1981), su segundo álbum como solista, con percusión afrocaribeña, tres trombones, cuerdas y coros. La introducción hablada se inspira en La hora de la estrella, novela de la escritora brasileña Clarice Lispector.
Se convirtió en una de las canciones más conocidas de su carrera. Colón murió en febrero de 2026.
En la pista de baile
Más lenta y sombría que la mayoría de la salsa: las cuerdas y los coros la hacen sentir como la música de una película. Báilala suave y conectado, y deja espacio para la musicalidad.
Abre con el pasaje hablado antes de que entre la banda. Espera a que el ritmo se asiente antes de empezar.
La fantasmal sección de “fantasmas” cambia el color de la canción. Es un buen momento para una pausa, o para un estilo lento.
Esta es nuestra propia narración de la canción, no su letra ni una traducción de ella: las pocas frases cortas citadas están ahí para explicar lo que significan. La canción pertenece a su autor, Chico Buarque.
¿Te fue útil esta página?